Acerca de mí, Vlad [Mad]
Hola, soy Vlad [Mad], fundador de la comunidad Takoda Wahya.
Nací en el desierto del norte de Chile, en los 70. La cercanía con Perú y Bolivia, país del cual proviene parte de mi ascendencia nativo americana, expandió desde temprana edad mi visión del mundo. Las variaciones idiomáticas, las comidas, el paisaje y las costumbres de cada pueblo despertaron en mí un deseo profundo de conocer otras culturas.
Mis abuelos maternos tenían una librería donde me alimenté de Julio Verne y tantos otros clásicos. Mi imaginación creció con historias de orígenes remotos y países misteriosos.
Ya adulto, estudié Psicología por un par de años antes de emprender mi primer gran viaje hacia Santiago, sin saber aún que viajar se convertiría en el alma de mi existencia. Allí estudié Literatura y Lingüística Hispánica en la PUC, y luego recorrí Chile de norte a sur financiando mis travesías de las formas más variadas: haciendo dedo, con trabajos esporádicos, enseñando alfabetización computacional a personas de escasos recursos, entre decenas de otras ocupaciones. Así aprendí de la solidaridad innata de la gente y de que la sabiduría se encuentra en los lugares más inesperados.
El viaje continuó por Latinoamérica: Perú, Bolivia, Argentina, Brasil y luego por Europa: Suecia, Francia, España, Alemania, Dinamarca y Suiza, donde conocí por primera vez a gran parte de mi familia paterna. Todas estas experiencias han perfilado mi percepción del mundo, la naturaleza y el comportamiento humano.
Porqué esta comunidad, Takoda Wahya
Somos animales sociales: prosperamos en comunidad, en cooperación y coordinación. Sin embargo, paradójicamente, las sociedades modernas sufren un aislamiento progresivo de sus miembros, agravado por redes sociales y plataformas que nos bombardean de estímulos para mantenernos enganchados. La internet del libre pensamiento cede paso a la del consumismo y el consenso fabricado, generando una crisis de pertenencia y autovaloración sin precedente.
A lo largo de los años he participado en comunidades de juegos, política, conservación y más, compuestas de personas maravillosas y generosas. Pero casi todas comparten la misma carencia: apuntan a una sola área de la actividad humana. Lo que las hace fuertes... las hace débiles al mismo tiempo.
Takoda Wahya nace de esa necesidad. Es un crisol donde podemos charlar de todo, siempre con el respeto necesario, para fundamentar, discrepar, crecer, aprender y enseñar. Un espacio que refleja la complejidad real de nuestros intereses, porque nos importan muchas cosas al mismo tiempo.
Mi visión para esta comunidad
Este proyecto ha sido un largo anhelo y por tanto me es muy querido. Aunque he vertido mucho de mí en él, la meta es que se enriquezca con el aporte de cada miembro. Takoda Wahya tiene vida propia y evolucionará de formas que ni yo puedo anticipar.
Esa ha sido y sigue siendo mi visión de la vida: un constante aprendizaje personal que alimenta, de vuelta, una mejora continua en quienes nos rodean.
Nos vemos en la comunidad, en donde puedes contar con mi apoyo y atención.
Con cariño sincero,

